Robin Soderling venció a Leonardo Mayer por 6–1, 6–4 y 6–3 en la ronda de 32 de Roland Garros, sobre tierra batida. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Robin Soderling dominaba el historial 1–0 y defendía la final que alcanzó en la edición anterior. Robin Soderling amplió su ventaja en el historial a 2–0.
Soderling R. ganó sin ceder un set.