Robin Soderling venció a Gilles Simon por 6–2, 6–3 y 7–6 en los octavos de final de Roland Garros, sobre tierra batida. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Robin Soderling dominaba el historial 5–2 y defendía la final que alcanzó en la edición anterior. Robin Soderling amplió su ventaja en el historial a 6–2.
Soderling R. ganó sin ceder un set.