Carlos Alcaraz venció a Alexander Zverev por 6–3, 2–6, 5–7, 6–1 y 6–2 en la final de Roland Garros, sobre tierra batida. El resultado fue una sorpresa respecto a los datos previos: Alexander Zverev llegaba como n.º 2 del ranking, dominaba el historial 5–4 y defendía las semifinales que alcanzó en la edición anterior. Carlos Alcaraz igualó el historial a 5–5.
Alcaraz C. se impuso en 5 sets.