Ben Shelton venció a Aslan Karatsev por 7–5 y 6–1 en la final de Tokio, sobre pista dura. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Ben Shelton dominaba el historial 1–0. Ben Shelton amplió su ventaja en el historial a 2–0.
Shelton B. ganó sin ceder un set.