Holger Rune venció a Botic Van De Zandschulp por 6–4, 1–6 y 7–6 en la final de Múnich, sobre tierra batida. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Holger Rune dominaba el historial 1–0 y defendía el título. Holger Rune amplió su ventaja en el historial a 2–0.
Rune H. se impuso en 3 sets.