Martina Trevisan venció a Kateryna Baindl por 6–4 y 7–5 en los octavos de final de Budapest, sobre tierra batida. El resultado fue una sorpresa respecto a los datos previos: Kateryna Baindl dominaba el historial 1–0 y defendía los cuartos de final que alcanzó en la edición anterior, pero Martina Trevisan llegaba en mejor forma, tras ganar 5 de sus 6 últimos partidos en tierra batida. Martina Trevisan logró su primera victoria ante Kateryna Baindl en 2 enfrentamientos e igualó el historial a 1–1.
Trevisan M. ganó sin ceder un set.