Nick Kyrgios venció a Liam Broady por 6–4, 6–4 y 6–3 en la ronda de 128 del Open de Australia, sobre pista dura. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Nick Kyrgios defendía la ronda de 32 que alcanzó en la edición anterior.
Kyrgios N. ganó sin ceder un set.