Ashleigh Barty venció a Marketa Vondrousova por 6–1 y 6–3 en la final de Roland Garros, sobre tierra batida. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Ashleigh Barty dominaba el historial 2–0 y defendía la ronda de 64 que alcanzó en la edición anterior. Ashleigh Barty amplió su ventaja en el historial a 3–0.
Barty A. ganó sin ceder un set.