Ashleigh Barty venció a Kiki Bertens por 6–7, 6–4 y 7–5 en las semifinales de Sydney, sobre pista dura. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Ashleigh Barty dominaba el historial 2–0 y defendía la final que alcanzó en la edición anterior. Ashleigh Barty amplió su ventaja en el historial a 3–0.
Barty A. se impuso en 3 sets.