Gilles Simon venció a Matthias Bachinger por 7–6 y 6–1 en la final de Metz, sobre pista dura. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Gilles Simon dominaba el historial 2–0 y defendía los octavos de final que alcanzó en la edición anterior. Gilles Simon amplió su ventaja en el historial a 3–0.
Simon G. ganó sin ceder un set.