Angelique Kerber venció a Serena Williams por 6–3 y 6–3 en la final de Wimbledon, sobre hierba. El resultado fue una sorpresa respecto a los datos previos: Serena Williams dominaba el historial 6–2. Angelique Kerber recortó el historial a 6–3.
Kerber A. ganó sin ceder un set.