Angelique Kerber venció a Ashleigh Barty por 6–4 y 6–4 en la final de Sydney, sobre pista dura. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Angelique Kerber defendía los octavos de final que alcanzó en la edición anterior. Angelique Kerber amplió su ventaja en el historial a 2–1.
Kerber A. ganó sin ceder un set.