Lucas Pouille venció a Jo-Wilfried Tsonga por 6–1 y 6–4 en la final de Viena, sobre pista dura. El resultado fue una sorpresa respecto a los datos previos: Jo-Wilfried Tsonga dominaba el historial 2–0 y defendía la final que alcanzó en la edición anterior, pero Lucas Pouille llegaba en mejor forma, tras ganar 4 de sus 6 últimos partidos en pista dura. Lucas Pouille logró su primera victoria ante Jo-Wilfried Tsonga en 3 enfrentamientos y recortó el historial a 2–1.
Pouille L. ganó sin ceder un set.