Robin Haase venció a Thiago Monteiro por 7–5 y 7–5 en los octavos de final de Gstaad, sobre tierra batida. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Robin Haase dominaba el historial 1–0 y defendía la final que alcanzó en la edición anterior. Robin Haase amplió su ventaja en el historial a 2–0.
Haase R. ganó sin ceder un set.