Kiki Bertens venció a Anett Kontaveit por 6–4, 3–6 y 6–1 en la final de Gstaad, sobre tierra batida. El resultado fue una sorpresa respecto a los datos previos: Anett Kontaveit dominaba el historial 1–0 y defendía los octavos de final que alcanzó en la edición anterior, pero Kiki Bertens llegaba en mejor forma, tras ganar 2 de sus 4 últimos partidos en tierra batida. Kiki Bertens logró su primera victoria ante Anett Kontaveit en 2 enfrentamientos e igualó el historial a 1–1.
Bertens K. se impuso en 3 sets.