Mona Barthel venció a Kristyna Pliskova por 2–6, 7–5 y 6–2 en la final de Prague, sobre tierra batida. El resultado fue una sorpresa respecto a los datos previos: Kristyna Pliskova defendía la ronda de 32 que alcanzó en la edición anterior, pero Mona Barthel llegaba en mejor forma, tras ganar 3 de sus 4 últimos partidos en tierra batida. Mona Barthel amplió su ventaja en el historial a 2–1.
Barthel M. se impuso en 3 sets.