Andy Murray venció a Sam Querrey por 6–4, 6–2 y 6–4 en la ronda de 32 del Open de Australia, sobre pista dura. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Andy Murray dominaba el historial 6–1 y defendía la final que alcanzó en la edición anterior. Andy Murray amplió su ventaja en el historial a 7–1.
Murray A. ganó sin ceder un set.