Agnieszka Radwanska venció a Johanna Konta por 6–4 y 6–2 en la final de Pekín, sobre pista dura. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Agnieszka Radwanska dominaba el historial 1–0 y defendía las semifinales que alcanzó en la edición anterior. Agnieszka Radwanska amplió su ventaja en el historial a 2–0.
Radwanska A. ganó sin ceder un set.