Andy Murray venció a Milos Raonic por 6–4, 7–6 y 7–6 en la final de Wimbledon, sobre hierba. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Andy Murray dominaba el historial 6–3 y defendía las semifinales que alcanzó en la edición anterior. Andy Murray amplió su ventaja en el historial a 7–3.
Murray A. ganó sin ceder un set.