Serena Williams venció a Angelique Kerber por 7–5 y 6–3 en la final de Wimbledon, sobre hierba. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Serena Williams dominaba el historial 5–2 y defendía el título. Serena Williams amplió su ventaja en el historial a 6–2.
Williams S. ganó sin ceder un set.