Philipp Kohlschreiber venció a Florian Mayer por 6–3 y 6–2 en los octavos de final de Múnich, sobre tierra batida. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Philipp Kohlschreiber dominaba el historial 2–1 y defendía la final que alcanzó en la edición anterior. Philipp Kohlschreiber amplió su ventaja en el historial a 3–1.
Kohlschreiber P. ganó sin ceder un set.