Angelique Kerber venció a Serena Williams por 6–4, 3–6 y 6–4 en la final del Open de Australia, sobre pista dura. El resultado fue una sorpresa respecto a los datos previos: Serena Williams dominaba el historial 5–1 y defendía el título. Angelique Kerber recortó el historial a 5–2.
Kerber A. se impuso en 3 sets.