Annika Beck venció a Timea Bacsinszky por 6–2 y 6–3 en la ronda de 64 del Open de Australia, sobre pista dura. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Annika Beck dominaba el historial 1–0 y defendía la ronda de 128 que alcanzó en la edición anterior. Annika Beck amplió su ventaja en el historial a 2–0.
Beck A. ganó sin ceder un set.