Milos Raonic venció a Roger Federer por 6–4 y 6–4 en la final de Brisbane, sobre pista dura. El resultado fue una sorpresa respecto a los datos previos: Roger Federer dominaba el historial 9–1 y defendía el título. Milos Raonic recortó el historial a 9–2.
Raonic M. ganó sin ceder un set.