Ernests Gulbis venció a Jo-Wilfried Tsonga por 7–6 y 6–4 en la final de Marseille, sobre pista dura. El resultado fue una sorpresa respecto a los datos previos: Jo-Wilfried Tsonga dominaba el historial 3–1 y defendía el título, pero Ernests Gulbis llegaba en mejor forma, tras ganar 4 de sus 6 últimos partidos en pista dura. Ernests Gulbis recortó el historial a 3–2.
Gulbis E. ganó sin ceder un set.