Lleyton Hewitt venció a Roger Federer por 6–1, 4–6 y 6–3 en la final de Brisbane, sobre pista dura. El resultado fue una sorpresa respecto a los datos previos: Roger Federer dominaba el historial 16–4. Lleyton Hewitt recortó el historial a 16–5.
Hewitt L. se impuso en 3 sets.