Gilles Simon venció a Jo-Wilfried Tsonga por 6–4 y 6–3 en la final de Metz, sobre pista dura. El resultado fue una sorpresa respecto a los datos previos: Jo-Wilfried Tsonga dominaba el historial 6–2 y defendía el título, pero Gilles Simon llegaba en mejor forma, tras ganar 4 de sus 6 últimos partidos en pista dura. Gilles Simon recortó el historial a 6–3.
Simon G. ganó sin ceder un set.