Rafael Nadal venció a David Ferrer por 6–3, 6–2 y 6–3 en la final de Roland Garros, sobre tierra batida. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Rafael Nadal dominaba el historial 17–3 y defendía el título. Rafael Nadal amplió su ventaja en el historial a 18–3.
Nadal R. ganó sin ceder un set.