David Ferrer venció a Kei Nishikori por 6–2, 6–1 y 6–4 en los octavos de final del Open de Australia, sobre pista dura. El resultado fue una sorpresa respecto a los datos previos: Kei Nishikori dominaba el historial 2–1 y defendía los cuartos de final que alcanzó en la edición anterior, pero David Ferrer llegaba en mejor forma, tras ganar 3 de sus 5 últimos partidos en pista dura. David Ferrer igualó el historial a 2–2.
Ferrer D. ganó sin ceder un set.