Jo-Wilfried Tsonga venció a Andreas Seppi por 6–1 y 6–2 en la final de Metz, sobre pista dura. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Jo-Wilfried Tsonga dominaba el historial 2–1 y defendía el título. Jo-Wilfried Tsonga amplió su ventaja en el historial a 3–1.
Tsonga J. ganó sin ceder un set.