Andy Murray venció a Rafael Nadal por 3–6, 6–2 y 6–0 en la final de Tokio, sobre pista dura. El resultado fue una sorpresa respecto a los datos previos: Rafael Nadal dominaba el historial 13–4 y defendía el título. Andy Murray recortó el historial a 13–5.
Murray A. se impuso en 3 sets.