Nicolas Almagro venció a Jarkko Nieminen por 7–6 y 6–3 en los octavos de final de Gstaad, sobre tierra batida. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Nicolas Almagro dominaba el historial 3–1 y defendía el título. Nicolas Almagro amplió su ventaja en el historial a 4–1.
Almagro N. ganó sin ceder un set.