Robin Soderling venció a David Ferrer por 6–2 y 6–2 en la final de Bastad, sobre tierra batida. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Robin Soderling dominaba el historial 9–4 y defendía la final que alcanzó en la edición anterior. Robin Soderling amplió su ventaja en el historial a 10–4.
Soderling R. ganó sin ceder un set.