Robin Soderling venció a Ryan Harrison por 6–1, 6–7, 6–3 y 7–5 en la ronda de 128 de Roland Garros, sobre tierra batida. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Robin Soderling dominaba el historial 1–0 y defendía la final que alcanzó en la edición anterior. Robin Soderling amplió su ventaja en el historial a 2–0.
Soderling R. se impuso en 4 sets.