Robin Soderling venció a Andy Roddick por 6–3 y 7–5 en la final de Brisbane, sobre pista dura. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Robin Soderling dominaba el historial 3–2. Robin Soderling amplió su ventaja en el historial a 4–2.
Soderling R. ganó sin ceder un set.