Michael Berrer venció a Kristof Vliegen por 6–1, 6–2 y 6–1 en la ronda de 128 del Open de Australia, sobre pista dura. El resultado fue una sorpresa respecto a los datos previos: Kristof Vliegen dominaba el historial 1–0 y defendía la ronda de 128 que alcanzó en la edición anterior, pero Michael Berrer llegaba en mejor forma, tras ganar 4 de sus 7 últimos partidos en pista dura. Michael Berrer logró su primera victoria ante Kristof Vliegen en 2 enfrentamientos e igualó el historial a 1–1.
Berrer M. ganó sin ceder un set.