Gael Monfils venció a Philipp Kohlschreiber por 7–6, 3–6 y 6–2 en la final de Metz, sobre pista dura. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Gael Monfils dominaba el historial 1–0. Gael Monfils amplió su ventaja en el historial a 2–0.
Monfils G. se impuso en 3 sets.