Roger Federer venció a Robin Soderling por 6–1, 7–6 y 6–4 en la final de Roland Garros, sobre tierra batida. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Roger Federer dominaba el historial 9–0 y defendía la final que alcanzó en la edición anterior. Roger Federer amplió su ventaja en el historial a 10–0.
Federer R. ganó sin ceder un set.