Roberta Vinci venció a Maria Kirilenko por 6–0 y 6–4 en la final de Barcelona, sobre tierra batida. El resultado fue una sorpresa respecto a los datos previos: Maria Kirilenko dominaba el historial 2–1 y defendía el título. Roberta Vinci igualó el historial a 2–2.
Vinci R. ganó sin ceder un set.