Gilles Simon venció a Albert Montanes por 6–3 y 6–4 en los octavos de final de Bucharest, sobre tierra batida. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Gilles Simon dominaba el historial 1–0 y defendía el título. Gilles Simon amplió su ventaja en el historial a 2–0.
Simon G. ganó sin ceder un set.