Maria Kirilenko venció a Akiko Morigami por 6–1 y 6–1 en la ronda de 64 del Open de Australia, sobre pista dura. El resultado fue una sorpresa respecto a los datos previos: Akiko Morigami dominaba el historial 2–0 y defendía la ronda de 64 que alcanzó en la edición anterior, pero Maria Kirilenko llegaba en mejor forma, tras ganar 3 de sus 5 últimos partidos en pista dura. Maria Kirilenko logró su primera victoria ante Akiko Morigami en 3 enfrentamientos y recortó el historial a 2–1.
Kirilenko M. ganó sin ceder un set.