Roger Federer venció a Jarkko Nieminen por 6–3 y 6–4 en la final de Basilea, sobre pista dura. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Roger Federer dominaba el historial 7–0 y defendía el título. Roger Federer amplió su ventaja en el historial a 8–0.
Federer R. ganó sin ceder un set.