David Ferrer venció a Vincent Spadea por 6–1 y 7–6 en los octavos de final de Tokio, sobre pista dura. El resultado fue una sorpresa respecto a los datos previos: Vincent Spadea defendía los octavos de final que alcanzó en la edición anterior, pero David Ferrer llegaba en mejor forma, tras ganar 3 de sus 5 últimos partidos en pista dura.
Ferrer D. ganó sin ceder un set.