Philipp Kohlschreiber venció a Jarkko Nieminen por 6–1 y 6–4 en los octavos de final de Múnich, sobre tierra batida. El resultado fue una sorpresa respecto a los datos previos: Jarkko Nieminen dominaba el historial 4–1 y defendía las semifinales que alcanzó en la edición anterior. Philipp Kohlschreiber recortó el historial a 4–2.
Kohlschreiber P. ganó sin ceder un set.