Ivan Ljubicic venció a Juan Carlos Ferrero por 6–2, 6–4 y 7–6 en la final de Viena, sobre pista dura. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Ivan Ljubicic dominaba el historial 2–1. Ivan Ljubicic amplió su ventaja en el historial a 3–1.
Ljubicic I. ganó sin ceder un set.