Florian Mayer venció a Fernando Verdasco por 7–5 y 7–6 en los octavos de final de Bucharest, sobre tierra batida. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Florian Mayer dominaba el historial 1–0 y defendía las semifinales que alcanzó en la edición anterior. Florian Mayer amplió su ventaja en el historial a 2–0.
Mayer F. ganó sin ceder un set.