Kim Clijsters venció a Venus Williams por 7–5 y 6–2 en la final de Stanford, sobre pista dura. El resultado fue una sorpresa respecto a los datos previos: Venus Williams dominaba el historial 6–2 y defendía la final que alcanzó en la edición anterior, pero Kim Clijsters llegaba en mejor forma, tras ganar 1 de sus 8 últimos partidos en pista dura. Kim Clijsters recortó el historial a 6–3.
Clijsters K. ganó sin ceder un set.