Akiko Morigami venció a Vera Zvonareva por 6–3 y 6–2 en los octavos de final de Cincinnati, sobre pista dura. El resultado fue una sorpresa respecto a los datos previos: Vera Zvonareva dominaba el historial 1–0 y defendía la final que alcanzó en la edición anterior. Akiko Morigami logró su primera victoria ante Vera Zvonareva en 2 enfrentamientos e igualó el historial a 1–1.
Morigami A. ganó sin ceder un set.