Andy Roddick venció a Sebastien Grosjean por 6–2 y 6–2 en la final de Houston, sobre tierra batida. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Andy Roddick dominaba el historial 4–1 y defendía la final que alcanzó en la edición anterior. Andy Roddick amplió su ventaja en el historial a 5–1.
Roddick A. ganó sin ceder un set.