Serena Williams venció a Lindsay Davenport por 2–6, 6–3 y 6–0 en la final del Open de Australia, sobre pista dura. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Serena Williams dominaba el historial 9–4. Serena Williams amplió su ventaja en el historial a 10–4.
Williams S. se impuso en 3 sets.